sábado, 30 de junio de 2007

El graduado

Gerardo se graduó hoy de jardín de niños. Oficialmente, ya no tengo niños chiquitos en casa. Puro niño grande, en edad escolar.




La ceremonia fue un poco cursi como acostumbran en esta escuela. Pero debo confesar que se me salieron las de cocodrilo. Creo que por recordar momentos similares en mi vida, en los que además nunca lloré. Ahora pensando en los que le faltan a él, los cambios de escuela y los amigos que se dejan atrás, me puse un poco nostálgica y me impacté al pensar en todos los años de colegiatura que nos quedan por pagar hasta la que vaya a ser su última graduación.

El primero de muchos (espero)logros académicos para el benjamín de la familia.






El graduado con su mamá y hermana que están muy orgullosas de él

jueves, 28 de junio de 2007

¿Vacaciones?

Noooo. Parece que este verano no habrá tales. Aparte de que la economía familiar está en una franca depresión, mi coche consideró oportuno necesitar llantas. Por si fuera poco, Paulina no terminó los libros de la SEP, por lo que disfrutaremos de unas relajantes vacaciones haciendo experimentos de Ciencias Naturales y llenando páginas de multiplicaciones y divisiones.

¿A cuántos les doy envidia eh? ¿A cuántos? Buuu... No quiero ni pensar. El clima no ayuda nadita. La lluvia me deprime y me asusta.

En fin. Ésta, no ha sido una buena tarde.

Y sí, odio la tarea.

Saludos y felices tareas a todos

martes, 26 de junio de 2007

Ejercicio


La luz que entra en la habitación a través de la ventana, intensifica sus tonos de azul. El olor a humedad me recuerda la lluvia de la que huía hace un momento. Entrar en esta habitación, es como acceder a un refugio. Todo se encuentra dispuesto y limpio: la cama extendida con sus dos almohadas, las telas colgadas en sus percheros. El orden me tranquiliza, me hace pensar en la calma que anhelo. Esta habitación, ahora modesta y sencilla, alguna vez se vio de otro modo. El piso probablemente fue verde como los pastizales del pueblo de mi abuela, donde aprendió a amar los colores y me enseñó a amarlos. Sus paredes quizá fueron de otro color, y reflejaron luces distintas. Sin embargo, por ahora es mía. Mía para recordar a la niña que algún día fuí. Mía para plantearme a la mujer que quiero ser. Mía para adentrarme en sus colores, sus formas y sus cosas. Oler sus paredes, irradiarme en sus luces. Para que, cuando me aleje, su efecto sea mío. Así mi hija conocerá ese verde que olía a pasto y el azul que cambió mi vida.

miércoles, 13 de junio de 2007

El juego

Mi amigo Miguel, me ha incluido en un meme (por Cuquita se cómo se llama). He de confesar que la idea me asusta un poco, no tanto por lo que hay que hacer en él, si no porque no sé a quien mandárselo. En este juego hay que escribir 8 cosas acerca de tí y pedirle a 8 personas que hagan lo mismo.

Estas son ocho cosas de mí:

1.- Adoro las fresas con crema. Me encantan las fresas en cualquier tipo de postre.

2.- Las preguntas infantiles siempre me han intrigado. La forma en que están conectadas a lo inmediato y cotidiano no deja de fascinarme. Estoy disfrutando enormemente las preguntas de mis hijos. Confieso que, a veces, no se como contestarlas.

3.- Uno de mis placeres culposos es la película "Dirty Dancing". Patrick Swayze es un bombón.

4.- Detesto a la gente estúpida que se piensa inteligente.

5.- De niña y adolescente, quise ser actriz. Leí todo el teatro que pude. La oposición de mis papas me convenció que lo mejor para mí era no perseguir esa afición. Me arrepiento por haber claudicado mi sueño tan fácilmente en pos de lo que los demás esperaban de mí. No volveré a permitirlo.

6.- Éste es el momento de mi vida en que me he sentido más plena y más en contacto conmigo misma.

7.- Me choca el horario de verano. Lo padezco todos los meses que dura.

8.- Me gusta que me abracen y me besen. Por fin puedo aceptarlo.


Así que después de estas 8 confesiones, incluyo en este juego-meme a: Cristina cosmonauta y Anaví (la calandría) para que nos expongan 8 cosas acerca de sí mismas.

A los demás les digo que ha sido sorprendente encontrar tantas coincidencias en sus listas.

domingo, 10 de junio de 2007

La Banda Timbiriche (Parte 1)





Timbiriche. Hace rato. Increíble. Feliz. Volvería mañana...






Pelón

Gerardo dándole mordida a su pastel de limón, que él escogió



9 de junio 2007. Gerardo cumplió seis años. Ya es un niño grande. No puedo dejar de pensar en lo distinta que era mi vida hace seis años. En el hospital, esperando que me bajara la leche, sintiéndome profundamente sola y extrañando como loca a Paulina.



Sobre todo pregúntadome: ¿Podré ser mamá de dos? ¿No se habrá equivocado Dios, el destino o quien sea que puso estos dos niños en mi camino? ¿Cómo voy a querer a este bebé de la misma manera que quiero a la primera?



La noche del 9 de junio de hace seis años, todavía no conocía a Gerardo. El reglamento del hospital impedía que los bebes salieran del cunero durante las primeras 24 horas de vida. Al yo tener la panza toda rajada, no podía caminar para conocer a mi chiquito. La familia y amigos me informó que era igualito a su padre, medio güerejo y cabezón. Esa noche cuando me debatía con todas esas emociones, recuerdo haber dormido muy poco.



Al día siguiente lo trajeron. Lo desenvolví todo, le quité el pañal y procedió a orinarme toda la cara. Mi primer encuentro con mi hijo, adolorida, cansada y orinada, terminó en que me hice bolas y ni siquiera supe como volver a hacerlo taquito.

Las cosas son muy distintas a como las imaginé hace seis años. Mi temor de no poder quererlo, se desvaneció en cuanto lo ví y me enamoré de su cabeza redonda y sin pelo. Su papá le dijo pelón desde entonces, y así le decimos todavía.

Ha crecido y yo crecí junto a él. Nos hicimos grandes los dos. No puedo imaginar ni mi familia ni mi vida sin él.

Espero que en su caso, mi teóría de que a los seis años los niños maduran sea cierta. Aunque no lo sea, estoy acostumbrada a que las circunstancias y mis hijos tiren todas mis teorías.

Felices 33 para tí también Miguelón. ¡Qué bonito día del año cumples!

jueves, 10 de mayo de 2007

10 de mayo

Siguiendo el tema de las madres.

Hoy estuvo toda la familia junta. Los niños jugaron bonito y no se pelearon ni una sóla vez. Ese fue el mejor de los regalos.

Fue una tarde intensa, emocional. Se habló de cosas que nunca se habían hablado. Juntos. Como adultos. Ese fue, también, un gran regalo.

Mi mamá, como siempre, el pegamento que nos une a todos.

Además de trabajar todo el día, se las arregló para hacer una sopa riquísima y poner una mesa preciosa. Así es mi mamá.






Y aqúí, las mamás de la familia. Mi cuñis Maluli, mi mamichi y yo mera




Por último, los chiquillos que nos dieron ese título.

miércoles, 9 de mayo de 2007

Mamá y los dulces


Mamichi





Antes que nada, felicidades a mi mamichi.

La mujer que más admiro y con la que tengo la dicha de poder compartir mi vida.

Jechu, eres mi veleta. Gracias por ser mi mamá. Y sobretodo, por enseñarme a ser mamá. La verdad es que no sé cómo le hacías, tanto trabajo y dos chamacos peleoneros. ¡Yo a veces desfallezco sólo con los chamacos!

Y aunque te choque este día, te mando un beso que luego te daré en persona.

Te quiere mucho, tu negra adorada.




Sobre los dulces





¡Siiiii! Soy un dulce muy especial. Lo cierto es que parece que tengo cara de caramelo o de nucita o de huevo kinder o de chicle bubaloo...cuando menos para mis hijos, que todo el tiempo me piden esas cosas. La casita de la foto venía llena de carámelos de menta y una hora después estaba igual de vacía como se ve. ¿Caramelos de menta? Yo no los comía ni por equivocación... pero ellos consumen cualquier cosa que tenga azúcar. Y como no los dejo comer muchos, pues se enojan y reclaman. Gerardo dice que nunca lo dejo hacer nada y Paulina refunfuña que ella le dejará comer a sus hijos todo lo que quieran. El otro día que desenvolvía un dulce a escondidas me preguntó si nunca descanso... No, mi Pau. Nunca descanso.

-¡Mafalda, apagá esa luz de una vez, que son las doce y pico!

-'Ta' bien. ¡Horas extras! ¡Además de ser la madre de una todo el día, encima hace horas extras!


Pausy Mausy


Hace 9 años festejé mi primer día de la madre con Pau en mi panza. Hasta ese día, los 10 de mayo me parecían un horror. He de confesar que me he integrado a la cursilería colectiva y hasta la disfruto, ahora soy una dulce madrecita.

Hablando de Dulces Madres... ¿será que los hice adictos al azúcar por comer como troglodita cuándo estaba embarazada? ¡No lo sé! ¡Ayuda! ¡Necesito respuestas!.







Mi Guille



- Pero ¿qué hacés Guille? Vas a despertar a mamá.

-¿Celoso porque vos no la conocés desde que naciste y yo si?


El pelón no se llama Guille. Pero hace lo mismo que el hermanito de Mafalda. Se mete en mi cama como gusanito y me dice que mi cama es el lugar más rico y calentito del mundo. Dice que soy "hermozza". Y yo le doy las gracias muy mona. No quiero convertirme en un futuro en otro tipo de mamá... la Mami Suegri. ¡No! ¡Horror! ¡Cruz, cruz!. Y aunque no niego que me halaga que mi chiquito piense que soy hermosa, siempre le digo que él crecerá y se irá, no importa si soy hermosa o no. ¡Bendito Edipo! Reconocerlo, difícil. No caer en la trampa, a veces más.