viernes, 20 de julio de 2007

Las reglas de la casa

Aquí están:




Traducción:

- No destruir
- No jritar (gritar)
- No corer (correr)
- No peliar (pelear) 1 a 39 (años) ¡Uf! Me salvé todavía
- NO salir
- No romper

Exceptuando la edad ¿no podría el mundo regirse con estas reglas escritas por un niño de 5 años? Yo agregaría otra... No tratar de joder intencionalmente al otro.

Sin más comentarios.

jueves, 19 de julio de 2007

15 cosas

Niños Sonrisa Chamoy
Anhelo Soledad Sueños
Libros Regaños Sexo
Aretes Confusión Agua
Amigas Cuerpo Miedo


Despertó con la sensación de miedo que frecuentemente lo perseguía. Por un momento pensó que se encontraba en la habitación, rodeado de las cosas que Fernanda tanto amaba. Las paredes tapizadas de una tela de flores azules algo desgastada por el sol. Los jarrones de porcelana con margaritas silvestres recién cortadas. Las pequeñas mermeladas exóticas que ella no le permitía abrir porque las ponía en su bolso de inmediato –son para el desayuno con mis amigas-le recordaba mientras las envolvía dentro de una bolsa de plástico en un hábito perfeccionado a través de los años.

El olor a desinfectante aclaró su confusión. El recuerdo de ese hotelito en la colonia condesa se difuminó frente a las paredes de un blanco casi aséptico que lo devolvió a la realidad. Desde fuera se escuchó una voz aguardientosa y senil, imposible saber si de hombre o mujer “Mendoza…teléfonoooo” Con una sensación de pesadez extraña en el cuerpo, se puso de pie y se acercó a la puerta “¿Es a mí?”. “Sí, tú, quién más. ¿Hay algún otro loco aquí?”

El hombre (ahora sabía que era un anciano) lo escoltó a un pequeño cubículo de paredes grises, tan plano como la habitación en que había estado antes acostado, recordando. Fernanda en la bañera del hotel, vestida con el brillo del agua en su piel. El timbre del teléfono hizo eco en el cubículo vació. Sin saber muy bien que hacer, tomó el aparato. “Bueno, Manuel…Soy Gabriela ¿estás ahí? Contéstame, por favor. Tenemos que hablar.”

La voz al otro lado del teléfono le pareció familiar.
- Si, soy yo.
- Papá está muy molesto contigo. Dice que ésta es la última que te pasa.
- Necesito cigarros y mis libros.
- ¡No entiendes! Papá dice que no volverá a pagar las cuentas de la clínica. Parece que cada vez le cobran más porque tienen que hacerte más cosas. Reacciona, por favor. ¿Qué pasó esta vez?
- La maté. Maté a Fernanda.
Silencio. Rotundo.
- Hermano, Fernanda murió hace veinte años.

Fernanda corriendo en la huerta de San Miguel, con la sonrisa perenne que adornaba su rostro. Sus ojos aceitunados que parecían tener una risa aparte. Dos jóvenes jugando y corriendo muy cerca del arroyo. Los regaños de la abuela desde el porche de la casa “Niños, ha llovido mucho, tengan cuidado con el lodo de la orilla”.

Fernanda en sueños. Fernanda en París, enojada por lo insoportables que son los franceses. Fernanda en el hotelito de la condesa, recién descubierto. “Manolo ésto es un verdadero hallazgo, parece un bed and breakfast, quiero venir contigo aquí cada año, en nuestro día”. Fernanda y el sexo. Fernanda y Manuel, como debió ser.

-¿Qué dices?
-Fernanda se ahogó en San Miguel hace 20 años. Cuando cumplieron 15. Manuel, no me asustes por favor.
- Pero, pero…París, las mermeladas… no…Cállate… siempre le tuviste celos. Cállate ya… Déjame.
- Manolo, no te pongas así ¿no te acuerdas?...

La voz de Gabriela se escuchó cada vez más lejana mientras dos enfermeros lo llevaban a rastras.

Si. Fernanda muerta. Él la mató entonces y la mató ahora. La ha matado muchas veces. La mató en la huerta hace 20 años. La mató en París. La mató en el hotelito de la condesa.

En la soledad de su cuarto, cuando el anhelo por ella parece invadirlo, Fernanda regresa. No como la quinceañera sonriente, si no como una mujer de aspecto entristecido, que usa los aretes que él le regaló en su cumpleaños.”Manolo ¿qué vas a hacer sin mí?” dice al tiempo que lo despeina juguetona. “He vivido muchas vidas contigo, Fernanda”. Ella sonríe, con esa sonrisa que parece abarcarlo todo, al tiempo que le ofrece uno de sus cacahuates con chamoy.

sábado, 30 de junio de 2007

¿A quién me parezco?

http://www.myheritage.com

El graduado

Gerardo se graduó hoy de jardín de niños. Oficialmente, ya no tengo niños chiquitos en casa. Puro niño grande, en edad escolar.




La ceremonia fue un poco cursi como acostumbran en esta escuela. Pero debo confesar que se me salieron las de cocodrilo. Creo que por recordar momentos similares en mi vida, en los que además nunca lloré. Ahora pensando en los que le faltan a él, los cambios de escuela y los amigos que se dejan atrás, me puse un poco nostálgica y me impacté al pensar en todos los años de colegiatura que nos quedan por pagar hasta la que vaya a ser su última graduación.

El primero de muchos (espero)logros académicos para el benjamín de la familia.






El graduado con su mamá y hermana que están muy orgullosas de él

jueves, 28 de junio de 2007

¿Vacaciones?

Noooo. Parece que este verano no habrá tales. Aparte de que la economía familiar está en una franca depresión, mi coche consideró oportuno necesitar llantas. Por si fuera poco, Paulina no terminó los libros de la SEP, por lo que disfrutaremos de unas relajantes vacaciones haciendo experimentos de Ciencias Naturales y llenando páginas de multiplicaciones y divisiones.

¿A cuántos les doy envidia eh? ¿A cuántos? Buuu... No quiero ni pensar. El clima no ayuda nadita. La lluvia me deprime y me asusta.

En fin. Ésta, no ha sido una buena tarde.

Y sí, odio la tarea.

Saludos y felices tareas a todos

martes, 26 de junio de 2007

Ejercicio


La luz que entra en la habitación a través de la ventana, intensifica sus tonos de azul. El olor a humedad me recuerda la lluvia de la que huía hace un momento. Entrar en esta habitación, es como acceder a un refugio. Todo se encuentra dispuesto y limpio: la cama extendida con sus dos almohadas, las telas colgadas en sus percheros. El orden me tranquiliza, me hace pensar en la calma que anhelo. Esta habitación, ahora modesta y sencilla, alguna vez se vio de otro modo. El piso probablemente fue verde como los pastizales del pueblo de mi abuela, donde aprendió a amar los colores y me enseñó a amarlos. Sus paredes quizá fueron de otro color, y reflejaron luces distintas. Sin embargo, por ahora es mía. Mía para recordar a la niña que algún día fuí. Mía para plantearme a la mujer que quiero ser. Mía para adentrarme en sus colores, sus formas y sus cosas. Oler sus paredes, irradiarme en sus luces. Para que, cuando me aleje, su efecto sea mío. Así mi hija conocerá ese verde que olía a pasto y el azul que cambió mi vida.

miércoles, 13 de junio de 2007

El juego

Mi amigo Miguel, me ha incluido en un meme (por Cuquita se cómo se llama). He de confesar que la idea me asusta un poco, no tanto por lo que hay que hacer en él, si no porque no sé a quien mandárselo. En este juego hay que escribir 8 cosas acerca de tí y pedirle a 8 personas que hagan lo mismo.

Estas son ocho cosas de mí:

1.- Adoro las fresas con crema. Me encantan las fresas en cualquier tipo de postre.

2.- Las preguntas infantiles siempre me han intrigado. La forma en que están conectadas a lo inmediato y cotidiano no deja de fascinarme. Estoy disfrutando enormemente las preguntas de mis hijos. Confieso que, a veces, no se como contestarlas.

3.- Uno de mis placeres culposos es la película "Dirty Dancing". Patrick Swayze es un bombón.

4.- Detesto a la gente estúpida que se piensa inteligente.

5.- De niña y adolescente, quise ser actriz. Leí todo el teatro que pude. La oposición de mis papas me convenció que lo mejor para mí era no perseguir esa afición. Me arrepiento por haber claudicado mi sueño tan fácilmente en pos de lo que los demás esperaban de mí. No volveré a permitirlo.

6.- Éste es el momento de mi vida en que me he sentido más plena y más en contacto conmigo misma.

7.- Me choca el horario de verano. Lo padezco todos los meses que dura.

8.- Me gusta que me abracen y me besen. Por fin puedo aceptarlo.


Así que después de estas 8 confesiones, incluyo en este juego-meme a: Cristina cosmonauta y Anaví (la calandría) para que nos expongan 8 cosas acerca de sí mismas.

A los demás les digo que ha sido sorprendente encontrar tantas coincidencias en sus listas.

domingo, 10 de junio de 2007

La Banda Timbiriche (Parte 1)





Timbiriche. Hace rato. Increíble. Feliz. Volvería mañana...