domingo, 18 de mayo de 2008

Historia de un vestido de novia 1 (o como convivir con una obsesión)


Érase una vez... así empiezan los cuentos de hadas. Y quizá así comenzó esta pequeña obsesión que me persigue desde niña, como un cuento o una historieta que escuché siendo pequeña. Una telenovela quizá, así es como la explica mi mamá.

La telenovela en cuestión: "Muchacha italiana viene a casarse" protagonizada por Angélica María y Ricardo Blume, cuando todavía los teledramas se hacían a blanco y negro. Mi mamá, recién estrenada en su rol de ama de casa y aburrida como una ostra, veía esta telenovela acompañada de una servidora (pequeñuela de unos dos añitos). Yo creo que de poder anticipar el monstruo que creaba, habría puesto más cuidado con los programas que veía conmigo.



Las muestras de la obsesión fueron sutiles al principio. Por ejemplo, usaba los suéteres en la cabeza, colgados de mi frente, como si fueran un velo de novia. A todos les parecía muy simpática la niñita que caminaba por la casa durante horas con el suéter colgado de la cabeza. Así andaba yo para todos lados: Así iba al super, a la casa de mi abuela, a jugar con las niñas de mi cuadra y hubiera ido a la escuela si mi mamá no hubiera sido tan intransigente en ese aspecto.

Cuando mi familia se dio cuenta de que el asunto de los vestidos de novia iba encaminado a convertirse en obsesión, fue cuando pedí un "Disfraz de novia" para el festejo del día de las brujas en mi escuelita. Cabe mencionar que entonces no existían ni disfraces de la llorona ni de novia cadáver ni nada por el estilo. Así que mi tío (que se iba a Estados Unidos y era el encargado de traer los mentados disfraces) se fue con la consigna de traer un "disfraz de novia" a la nena que no quería otra cosa.



El tío cumplió el encargo y en el Halloween me encontré vestida de novia (con velo y todo) en medio de brujitas con trajes negros. Las fotos andan por ahí en casa de mi mamá, aunque no las encontré para ponerlas aquí.

Y fue así como nació mi obsesión por los vestidos de novia. Entre lo que me gustaban y la cuerda que me dio mi familia, no sé como no me convertí en diseñadora de tales trajes.

A pesar de los años que han pasado, no dejo de sentirme atraída hacia ellos.

Me encanta, además, el romanticisismo de las bodas. Las flores y la cara de enamorada que normalmente tienen las novias son algo que me gusta de esas ceremonias.

En un tiempo, hace muchos años, creía que tenía la habilidad para determinar si la pareja que se casaba estaba enamorada y si realmente serían felices. Aventurada como era, pensaba que podía hacer un cálculo más o menos aproximado del tiempo que durarían casados. Mis predicciones eran bastante imprecisas y se basaban fundamentalmente en mi necesidad de pensar que la gente se podía querer para siempre.

He ido a todo tipo de bodas y me he topado con todo tipo de novias. Y dada mi basta experiencia en estas cuestiones, he llegado a la conclusión de que la boda siempre es para la novia.

Creo (aventurada como soy) que a muchas mujeres es como si nos implantaran un chip desde pequeñas, donde en lo referente a las bodas y al matrimonio nos volvemos francamente imbéciles. Yo cuando menos, así me volví.

Pero, y muy a pesar de mi conocimiento científico en el área de noviología, debo admitir que las bodas me siguen pareciendo bonitas. Me gusta ver a una mujer vestida de novia. Me gusta pensar que la ilusión del enamoramiento existe. Y sí. Debo admitir que cada vez que voy a una de ellas, se me sale una que otra lagrimita.

Dejo aquí una selección de mis vestidos de novias famosas favoritas. Que lo disfruten...




Cualquier noviofílica que se enorgullezca, no puede dejar de sentirse atraída por las colas kilométricas



Grace Kelly y su historia de Cenicienta.



Catherine Zeta se veía hermosa y elegante en su vestido



Maxima, princesa de Holanda, una linda historia de amor y un precioso vestido



El velo de Mary de Dinamarca se coció aparte. Confeccionado en encaje y bordado a mano. Precioso.


La historia de mi obsesión con los vestidos de novia no termina todavía. Será motivo de otra entrega...

11 comentarios:

Sebastiana dijo...

Nos tenías en el abandono, pero qué mejor regreso que con un post sobre vestidos de novia! Me quedé pensando en eso de que la boda es más para la novia... No he ido a muchas bodas, al menos como invitada, pero como una de mis tías se dedica a hacer banquetes y demás, me ha tocado ver cómo funcionan las cosas tras bambalinas... las novias se ponen bien locas, pero a veces también los novios. Una vez, el novio decidió todo y planeó hasta los más extraños detalles, estaba todo histérico, casualmente no duraron ni un año casados. Aunque fue una graaaan boda de cuento... la mejor parte fue comer postre en lo que era en ese momento la cocina.

Jimena y yo decimos que sería bueno hacer una fiesta temática de jardín, el tema... obviamente bodas... podríamos disfrazarnos y todo! jajaja Aunque yo tengo problemas con los vestidos de novia , en general... pero yo tengo problemas con muchas cosas, peeeeero te enseñaré uno que me gustó un bueeeen:
http://www.weddingshoneymoons.com/mydocs/media/jpeg/movie_after_the_wedding041307_123906.jpg

Sebastiana dijo...

ash, no salió.

http://www.weddingshoneymoons.com/
mydocs/media/jpeg/movie_after_
the_wedding041307_123906.jpg

Ana dijo...

He de confesar, como buen grinch que soy, que a mi todo el circo que implica una boda (o cualquier otro evento de índole social que inclya una misa y un salón) es bastante cursi y representa una pérdida de dinero, pero esa es mi grinchesca apreciación, so no me hagas mucho caso!!!

Saludos!

MARICHUY dijo...

Viviana

Vine a agradecerte tu visita a mi blog, tus lindos comentarios.

Y sobre este post, te diré que una que ha sufrido uno que otro descalabro amoroso, llega a dudar. eso sí, de que los vestidos de novia resultan inspiradores y hasta mágicos, de eso, no hay duda

PS y tienes razón, en lugar de la psicología -o como complemento- deberías haber intentado el diseño.

Saludos

Paxton Hernandez dijo...

Será la edad, pero últimamente no puedo dejar de ver programas de bodas! Me gusta los del canal ese, Home+Health, y se han vuelto mi adicción.

No sé si sea mi placer culposo, jeje.

Saludos, Viv y que tengas una excelente semana...

doña Jimena dijo...

Es que realmente no se necesita un novio, se trata de obtener el vestido y usarlo!!!! yo no se ustedes pero esa fiesta debe hacerse algún día. Una vez Sebastiana y yo intentamos probarnos vestidos de novia pero nos da miedo porque las señoritas insisten en ayudarte a ponertelo. Ah ¿se acuerdan de esa línea? de "in & out" de la mamá "I want this wedding, it's like heroin"

Vestido, flores y bocadillos! (Ah, vestidos, el de Elizabeth Taylor en el padre de la novia también o el de Jackie Kennedy o el de Elaine en el graduado! Pero sí, el de Grace Kelly es lo mattttttssimo)

luz de luna dijo...

Pues mientras yo no sea la bridesmaid de honor, yo tambien disfruto de las bodas, aahhh! Que bonito ciroc! eso si, los vestidos se cuecen a parte, me diseñas el mio, pa cuando me robe al novio?O sea, ciando lo encuentre?

Unicornio dijo...

¡Hola, querida Viv!:

Qué bueno que estás por acá otra vez, y emocionada, por lo que veo.

En cuanto a los vestidos de novia..., caray, es parte de la simbología "genética" de la que gozamos(?!) todos, supongo. Porque ¡tiene que ser blanco, cómo no! Y efectivamente, es una ocasión DE y PARA la Novia (aunque no sea una chica italiana, Sofía Loren aparte, jejeje).

Por otro lado, existen seres que SÍ pueden querer para siempre. Por eso los Caballitos con Cuerno son muy cautos, porque de que se encariñan, duran así... uuuhhh, como tres o cuatro milenios, mínimo.

Aparte, no seas tan dura contigo. En realidad, todos quedamos bastante indefensos cuando nos enamoramos. Cosas de la dietilfenilamina, la oxitocina, las endorfinas y otras sustancias invitadas a la gran fiesta del enamoramiento... aunque el huateque dura más o menos 6 meses-1 año. Luego, debe venir nuestra capacidad más legendaria: la capacidad de pensar y adaptarnos. Uno puede seguir queriendo, pero con más ecuanimidad, no nada más viendo las virtudes (suponiendo que existieran, jajaja, no me hagas caso) de la pareja, sino sus defectillos, para introducirlos en la "ecuación" de la pareja y poder resolverla satisfactoriamente, la mayoría de las veces en los años por venir.

Y eso es, justamente, lo que NO HACEMOS.

Pero esto no afecta en lo absoluto a la "ilusión" inicial del enamoramiento, que, curiosamente, es más real que cualquier otra cosa, mientras dura el impulso adrenérgico, la pasión del primer año, vamos.

Y quisiera creer que el color Blanco del Vestido de Novia, NO representa un futuro "duelo" (como planteaban Dietrich y Constantin, mis asesores griegos: en su tierra, el blanco es el color del ¡duelo!), sino un "lienzo" donde NOSOTROS (la pareja) tenemos un sitio virgen donde plasmar los proyectos o "pinturas" de nuestro Futuro. Y eso, como casi todo, será decisión Nuestra.

Y me voy, porque ya me diste ideas para los 15 años de una Avarim, y una posible boda de una prima lejana (ya lleva 3 tres 3!!!).

Con un cariñoso y telenovelero saludo, te desea un Luminoso Día,

el iluso Unicornio.

P.D. Y sí, también lloré en la boda (¡cómo no, si me clavaron un billete con alfiler, pero hasta pasar la piel, por cumplir con la tradición! ¡Ah, jijo, cómo dolió!!). Bueno, gajes del oficio, ¿no crees? ¡Saludos!

Mariluz Barrera González dijo...

Y pensaba que lo mio era obsesión pero después de leer tu historia parece que solo queda en un simple gusto... :)

Igual que a ti los vestidos de Novia me fascinan... Algunos piensan que fue desgracia yo pienso que fue una dicha... tuve la suerte de vestirme de novia 2 veces... ya que al pasar por mi primer divorcio pude conseguir la aunlación de mi matrimonio por la Iglesia, así que volvi a vivir nuevamente y ahora con experiencia lo que llamamos una boda de película... confieso (aunque algunos dicen que estoy loca) que en mi primera boda me veía mas bonita... claro si a eso le contamos que era mucho mas joven ... jajaja... y que yo diseñé el vestido... En la segunda todo fue mas sencillo pero definitivamente fui mas feliz...y ahora si... el principe azul hizo su aparición como yo deseaba , después de rescatar a la princesa de las garras del dragón...

Sueño con vestirme de Novia otra vez jajaja, pero no en una tercera boda, para un aniversario... guardo mi vestido y espero conservar la misma cintura... aunque despues de este embarazo quiensabe... lo dudo mucho...

En fin que las historias de amor si son introyectadas en nuestro subconsciente, es cierto... y al mirar la realidad pareciera que nada es verdad... pero por experiencia digo... que la historia de amor uno se la escribe y de nosotras depende que sea por siempre jamás.

Un fuerte abrazo.

Viviana dijo...

Mi querida Sebastiana:

Esa foto está muy bonita. ¿De alguna película de Jane Austen? Sencillo y elegante sin duda.
Me mató de risa lo que dices del novio neurótico. Pa que veas que en esto de las bodas no hay nada escrito.

Saludos

Ana: ¡Qué bueno que andas por acá! A mí las bodas me gustan mucho, aunque me vuelvo el grynch en otro tipo de eventos como la reina de la primavera o la navidad.

Marichuy: Yo también dudo no te creas. Sobre todo porque yo ya hice toda la parafernalia y no funcionó. Sniff. En fin,. Un fuerte abrazo para tí.

Paxton: A lo mejor ya estás en edad de merecer. Pero para una boda se necesita novia... ¿Hay alguna afortunada por ahí?

Doña: Tienes razón. No sé como pude olvidar el vestido de Jackie. Pecado de pecados.

Luz de luna: ¡Claro! es una parafernalia bellísima. Aunque hay unas novias con una carita...

Unicornio: Como siempre, tiene usted toda la razón. La cosa está en poder transformar las relaciones. Pero para eso, tiene uno que encontrar a alguien compatible, qu quiera hacerlo con uno también. ¡Qué suertudo eres de haberlo encontrado!
¿Qué tienen las bodas que nos hacen llorar?

Mariluz: ¡Qué bueno que te reincorparas al mundo de los blogs, jeje!
Déjame te cuento que cuando yo me casé la verdad me veía muy bien. Escogí un vestido que me encantó, y la verdad fue una boda de sueño. Fíjate que no me arrepiento. Lo volvería a hacer si estuviera en la misma situación: Con 25 años y muy ilusionada. Mi matrimonio tuvos sus altas y sus bajas (más bajas) pero me dejó dos tesoros que son mi vida. Así es que todo valió la pena por eso.

Un saludo Mariluz. Ya pon fotos del bebé. Jeje.

LIBERTAD DE EXPRESIÓN dijo...

los invito