domingo, 29 de julio de 2007

Si... me gusta Harry Potter


Me gusta Harry Potter. Cuando leí el primer libro hace algunos años (desde luego antes de que se convirtiera en el fenómeno que es ahora) me agradó aunque no fue mi máximo. A partir de la tercera entrega empecé a interesarme mucho más por la historia del maguito de Hogwarts.

No se porqué, la verdad. A veces es difícil justificar los gustos. Algo te agrada o no, te atrapa o no. Quizá haya proyectado en Harry mi anhelo adolescente de estudiar en Inglaterra. La cultura, la literatura, la poesía y el folclore británico me han atraído siempre.

Pero el fondo del asunto es que Harry Potter me entretiene. Es puro entretenimiento. Es un producto para pasársela bien. Nada más. Es una fórmula repetida hasta el cansancio en películas y libros: el bueno contra el malo, la luz contra la oscuridad. Lo resultados que dependen de las elecciones que tomamos. Quién quiera ver mas allá de eso creo que pierde totalmente la perspectiva.

Harry Potter tiene éxito porque alude a una parte que grandes y chicos quisiéramos tener: Poder hacer magia para callar a nuestros papás, para desaparecer, para volar. Pero también tiene un pie en lo real y eso es lo que lo hace tan atractivo. Harry se enfrenta a las mismas adversidades que todos los adolescentes: el rechazo por ser distinto, la confusión de identidad, los amores no correspondidos, las rupturas, los pleitos con los amigos, los enfrentamientos con la autoridad.

Hay gente que lleva sus gustos a lo extremo. Yo sólo leo los libros y veo las películas. Mis hijos empiezan a interesarse por leer los libros y eso me parece positivo. Que bueno que se acerquen a la lectura, si ya no por imitación de lo ven en casa, cuando menos que lo hagan por este fenómeno cultural en el cual están inmersos.

El mensaje subyacente en Harry es uno muy simple: Somos el resultado de nuestras intenciones y tenemos que responsabilizarnos por ello. Que bueno que los niños se entretengan en el camino, con historias de gente que pasa por cosas similares a las que le pasan a ellos.

Debo agregar a todo ésto, que mi hija Paulina (al igual que millones de niñas) ya se dice novia de Daniel Radcliffe (el actor que interpreta a Harry) Dicho sea de paso, creo que al actor es mucho más guapo que el personaje de Rowling. Pero quizá sea sólo mi impresión.

Por último, la autora de la saga, J.K. Rowling, me cae muy bien. A pesar de todo el dinero que ha ganado, es una mujer congruente. No se le ha subido el glamour, la fama y el dinero a la cabeza (no que yo sepa). Ha sabido protegerse de todo el ruido exterior y permanece como una mujer sencilla con los pies en la tierra.

Harry Potter no es Shakespeare. No es Tolstoi. No es Jane Austen. Pero cumple con su propósito: entretiene. Lo demás son argüendes.

Y si. Me gusta Harry Potter.

3 comentarios:

ben dijo...

Amen sister! Jejejeje. Estoy totalmente de acuerdo que la historia y las peículas son sólo entretenimiento y "quién quiera ver mas allá de eso creo que pierde totalmente la perspectiva"

Un abrazo hasta la embrujada ciudad satélite.

Güigua dijo...

Mi querido Ben:

Jeje. Me choca la gente que pretende seriedad por todos lados. Uf. Veo en tu post de los transformers que opinas igual. Yo creo, igual que tú, que hay películas y libros para todo. Tratar de intelectualizar y profundizar en TODO de maneras tan rígidas como a veces me encuentro....bueno, me da hueva, la verdad.

Un beso desde la hermana República de Satélite. ¿Porqué embrujada? jeje.

Saludos

Unknown dijo...

Bueno... y algún libro por el estilo? También me gusta The Magicians, Los juegos del hambre, etc...gracias!