viernes, 8 de agosto de 2008

Como perro sin dueño

Los niños se fueron esta semana. El silencio en la casa parece invadirlo todo. Cierro las puertas de sus cuartos para no ver el orden de sus camas y juguetes, que reclaman su ausencia igual que yo. Resulta extraño levantarse con el sonido de los pájaros y no tener demandas inmediatas que resolver. Me lleno de contradicciones. Extraño su juego y sus risas, aunque muchas veces los he mandado callar a las 7 de la mañana que no me dejan dormir. Hasta la Hershey parece rara, no se queda en sus lugares habituales, probablemente afectada por la falta de ruido.

Será una semana para leer sin prisa, para ver viejos amigos y no preocuparme por si los niños ya comieron. Pero ¿Qué digo? Siempre me preocupo. No creo que se vayan a lavar mucho los dientes en estos días. Les vendrán bien unas vacaciones del yugo materno y de comer porquerías todo el tiempo. A las mamas nos toca a veces ser las malas del cuento. Ni modo.

La semana terminará pronto y regresaremos al estira y afloje cotidiano: Escuela, trabajo y correr todo el día. Así serán nuestros días. Mientras, dormiré todo lo que pueda y comeré sólo cuando tenga hambre.

5 comentarios:

Mariluz Barrera González dijo...

Que curioso, a diario añoro, no una semana, siquiera un día, solo un dia como lo que tu vives ahora... silencio absoluto,,, solo mi ruido interno al que no alcanzo a escuchar con tanto ruido alrededor... pero me pasará lo mismo que a ti estoy segura...

Estas vacaciones no se si llamarlas así... he trabajado mas que cuando voy a la oficina jeje... mi bebé solo quiere estar conmigo... sabrá que para eso estoy en casa... Sofía ni que decir un poco rebelde por sus celos hacia su hermano e inquieta por el exceso de nada que hacer... en fin... todavía me queda una semana... ya regresaré al trabajo para descansar...

Un abrazo.

Viviana dijo...

Mariluz:

Me identifico totalmente contigo. Nadie sabe para quien trabaja. Cuando los niños están aquí, llenándolo todo con su ruido y su presencia, me dan ganas de irme a Mozambique para estar en silencio cinco minutos. Ahora que no están me abruma su ausencia.

Eso de regresar a trabajar para estar de vacaciones me ha dado mucha risa. Yo ya regresé a trabajar, y eso me ha mantenido con el nivel de estres necesario para no extrañarlos tanto.

Que todo vaya bien con tu bebé. Ya se le pasará la mamitis.

Un beso Mariluz.

Ana dijo...

Viviana!!!

Regresaste y no me di cuenta hasta ahora! Yo también he andado del tingo al tango!

Primero que nada: qué bueno que todo salió bien, 2ndo: Feliz cumpleaños (atrasado)!, 3ero: Harry Potter no me parece de confiar!, 4to: El tráfico es cosa del demonio, Marcelo Ebrad es el demonio, ni cómo ayudar a la Ciudad de México con el tráfico!, 5ta y última: Disfruta lo que puedas de tu soledad momentánea y HAZ LO QUE QUIERAS!

Saludos!

Ben dijo...

Yo estoy tan acostumbrado al silencio y la soledad que seguramente me volvería loco con un par de niños. Jaja, bueno, las mamás siempre son las malas del cuento, pero un día se convierten en reinas y santas :-p

Paxton Hernandez dijo...

Me dejaste sin palabras, Viv. Sin duda un post muy bello. Mucho ánimo, que descanses esta semana merecidamente (a veces las malas de cuento también se agotan jeje).

Ah, y totalmente de acuerdo con Ben, a quien ya daba yo como pasado a mejor vida. :P

Saludos y un abrazo enorme,