lunes, 27 de agosto de 2007

El examen "Enlace"

Ahora si voy a escribir acerca de algo que está en las noticias: el examen de "enlace".

No. Ninguna reflexión profunda, estadística o sociológica acera de este tipo de pruebas, que me parece tienen ventajas y desventajas. Sólo hablaré de ella como mamá.

Fui, en todo este proceso, una mamá muy aplicada. Me ofrecí como "padre de familia observador" para asistir a todo el proceso. No tiene gran ciencia en realidad. La escuela de Pau es muy chiquita, sólo tres niños de tercero de primaria fueron evaluados. Sólo sentarse a observar y firmar unos papeles con mi nombre.

Unos días antes, por internet, Paulina se chutó los ejercicios "muestra" que venían en el sitio. Sus respuestas no fueron, digámoslo así, muy certeras. A ella este examen no le causaba la menor angustia. En su escuela, que sigue un sistema Montessori, no hacen exámenes, cuando menos no como se hacen en otras escuelas.

Así que el mero día, la única emoción que pasaba por los ojos de mi chiquita era verme sentada en la diminuta silla que me ofrecieron para "observar". Como siempre que voy a su escuela, quería enseñarme todo el material, los asientos de sus compañeros...en fin.

Fue sólo al momento de que la maestra entregó la prueba y dijo que tenían tantos minutos para contestar que noté su carita de angustia y una serie de ideas se agolparon en mi cabeza: Paulina tiene que adecuarse al sistema educativo del país donde vive.Igual que tendrá que adaptarse a muchas cosas que no le gusten o que le causen angustia. Ni modo. Así crecemos. Hacemos nuestro al mundo, pero el mundo también nos jala, irremediablemente.

Que bueno que esta pequeña escuela valora la auto estima del niño sobre otras cosas. Especialmente con niños como Pau, a los que lo académico les cuesta tanto trabajo. En un mundo donde se privilegia tanto la competitividad, me da gusto que mi pequeña pueda sortear este tipo de eventos, sin que se juegue su auto concepto o la imagen que tiene de sí misma. Y que hay niños, como ella, que a lo mejor no son buenos para las matemáticas, pero que son intuitivos, cariñosos, sensibles y observadores, como lo es ella prácticamente desde que nació.

Hoy revisamos los resultados...503 en español, 487 en matemáticas. El mínimo es 200 y el máximo 900. ¿Su nivel? "Elemental, tiene que reforzar conceptos básicos" lo peor del caso es que cuando le puse sus errores en la compu, los pudo contestar bien. Y según yo no estaba nerviosa.

Con sus ojotes abiertos me preguntó "¿Cómo salí mami?" Mejor en español que en mate- contesté- Tienes que echarle muchas ganas este año, para que te aprendas las divisiones. "Esta bien"- me dijo- "¿estás enojada?" -preguntó. Me dejó helada. ¿Percibiría que esperábamos más de ella? No lo se. Y yo que pensaba que no tendría mayor empacho con la pruebita...

Sólo se que mi Pau no es una estadística. Es mucho más que eso.

Esta prueba me confirmó lo que yo conozco de mi hija. Me confirmó que está en la escuela en la que necesita estar y que las matemáticas no son lo suyo. No eran lo mio tampoco. No lo fueron nunca y eso no me impidió estudiar lo que quise y trabajar en lo que quise.

Así que cuando me preguntó "¿en qué lugar quedé?" le dije "en el tercero, mi amor" (de tres, naturalmente)

5 comentarios:

ben dijo...

Lo siento pero no pude contener la risa con tu último comentario. No me rio de Pau, que por lo que has escrito de ella en este blog es una niña muy inteligente. Me causa gracia la manera en que manejaste la situación.

Yo nunca he creído que la inteligencia se pueda medir con exámenes o buenas calificaciones. Una cosa es acumular datos en la memoria y otra muy distinta es tener la habilidad de utilizarlos para algún beneficio. En mis años escolares siempre deteste las actitudes de los niños "aplicados". Muchos de esos niños resultaron ser "ovejas" programadas por sus padres o la sociedad y terminaron haciendo lo que se esperaba de ellos.

Sé que mi opinión suena amargada y rebelde, pero siempre he creído que nuestra sociedad es un juego en el que nunca pedí participar y cuyas reglas jamás acordé seguir (no, no soy el tipo de persona que detona bombas en edificios para demostrar su inconformidad) Por eso creo que las demandas que la sociedad impone sobre nuestros niños destruye vidas, sueños y futuros que podrían ser brillantes.

Me encanta la idea de la escuela de Pau en donde puede desarrollar sus aptitudes y no ser destruida por sus debilidades, pero desgraciadamente la mayoría no son tan afortunados. Y eso es una escenario de un futuro que da miedo.

Un beso desde la tierra de la ignorancia

Cuquita la Pistolera dijo...

Viviana, yo también he sufrido el Enlace en casa. Por diferentes motivos.

Me molesta que el gobierno provoque ese estrés entre alumnos, padres y profesores, me molesta que promueva esa competitividad, desde chiquitos como tu hija hasta los adultos. Estamos todos mirando "en qué lugar quedamos".

Nadie se detiene a pensar que si hay malos resultados es porque hay que modificar el orden de cosas en el sistema educativo mexicano.
Lo digo porque sé: hay preguntas tan tendenciosas en la prueba que muchos alumnos o se traban por la angustia o deciden dejarlas y resolverlas sólo al final si les da tiempo.

El Enlace muestra algunas realidades pero oculta muchas otras y lamentablemente pone a competir a niños contra niños, profesores contra profesores, escuelas contra escuelas. Me fastidia ver en los periódicos "las mejores 20 escuelas". Qué falsedad. Cómo si pudieran medirse los valores o el tipo de ser humano que promueven las escuelas con una prueba como enlace.

Tocaste uno de mis puntos débiles de la semana!!!

Besos

Carlota dijo...

Lo importante es la sonrisa de tu hija y su seguridad... que bueno que tiene una mamá como tú que no se enoja sino que la apoya y la ayuda...
Que Dios la Bendiga y le conserve esos ojos grandes llenos de ilusión...
Me encantó tu blog, te visitaré "a menudo"
Mil besitos para tí

Viviana dijo...

Ben: Estoy totalmente de acuerdo contigo en que el éxito en la vida no es directamente proporcional al éxito académico. Con éxito en la vida me refiero, básicamente, a ser una persona feliz. Las calificaciones altas no te compran ni te garantizan nada. Si lo sabré yo.

Cuquita: Es un horror la competitividad en la que vivimos. Digo, es cierto que existe la ley del más fuerte. Pero muchas veces, la competencia es desleal y excesiva. Es restringir a las personas a parámetros determinados, quien sabe por quienes, algún narcisista seguramente, que engancha al colectivo en este discurso de lo imaginario. Imaginario, porque al final del camino un primer lugar en algo no te garantiza absolutamente nada, mucho menos la felicidad.

Carlota: Bienvenida. No te creas. A veces es difícil no engancharse con ese tipo de discursos. Pero mis hijos son unos niños muy sensibles y sobre todo, muy claros. Así que cuando la estoy regando normalmente me lo hacen saber.

Por cierto me encantó tu blog. Me llamó la atención que es muy parecido al mio. Qué buen gusto tienes, caray. Jeje.

Mariluz Barrera González dijo...

Esto del Enlace realmente me molesta... por que se trata de evaluar la educación tomando como punto de partida a los alumnos... habría que evaluar a los maestros... al Secretario de Educación y a todos sus achichincles... ayyy que me tocan un tema de estos y me afecta... de plano me afecta lo confieso...por que si hay algo chueco y mal tratado en este país es nuestra educación...pero no por culpa de los niños... que al final resultan víctimas del sistema... que los arrastra y los convierte en lo que mejor les conviene... y así terminamos muchos... aceptando... tolerando... y fijando nuestras metas en base a un éxito que no tenemos... por que así nos lo han descrito...

Creo que Pau es una niña exitosa... por que logró ayudar a su mamá a descubrir mucho de ella...

Besos Viviana... eres una gran madre...