sábado, 9 de febrero de 2008

Sin tantita pena


¿Qué sucede cuando un grupo de 10 señoras cuasi cuarentonas se suben en un auto sardina apretujando todo lo que es posible aplastar de la anatomía?

Sucede que Alejandro Férnandez está en el Auditorio Nacional.

La anticipación es mucha. Tenemos los boletos hace dos meses. Nos subimos a la camioneta y nos dirigimos hacia el concierto con los nervios de punta.

Todas vamos muy guapetonas y arregladas como si nos fueran a presentar a Alejandro en persona. Muchas de las mujeres (montones y montones de mujeres) van igual que nosotras. Como si albergaran el oculto deseo de parirle su próximo hijo al "potrillo".

Los gritos y chiflidos no se callan durante todo el concierto. Cualquier duda que haya tenido antes acerca de su calidad de artista se esfumó al escucharlo cantar tres horas seguidas, con la misma voz de principio a fin.

Presentó a su mamá y me uní al coro de " suegra, suegra" que el gran colectivo femenino gritaba por encima de la música.

Y sí. Era yo la loca desquiciada que desde el balcón más alto del Auditorio gritaba como una imbécil "¡Alejandroooo! ¡Soy yooo! ¡Aquí estooooy!" ¡Háganme el favor! Verdaderamente perdí el juicio.

Y es que el hombre es un muñeco y lo que sigue. Es sexy, guapo, con una voz divina. Sus canciones me encantan. TODAS parece que me las canta a mí. Especialmente "Canta corazón" y "Me dedique a perderte" Guau.

El concierto terminó y el grupo de cuasi cuarentonas- adolescentes nos subimos en el auto sardina, extasiadas y maravilladas. Algunas en un momento de franco delirio, pensaron que una camioneta enorme que nos encontramos rodeada de guaruras era el coche de Alejandro. Varias gritaron "Síguelaaaa" pero la chofer como que se apasguató y no supo que hacer.
¿Sería verdad? ¿Era Alejandro en su camioneta? Nunca lo sabremos...

La velada terminó con el consumo de unos taquitos al pastor en la zona norte de la ciudad conocida como Satélite, en los "tacos de Arnulfo". El cierre perfecto de una noche de música y de relajo entre amigas.

Aquí, el novio de todas presumiendo un cuerpo de concurso...













11 comentarios:

Ben dijo...

Ya ni yo en mis tiempos de locuras fuí tan... jaja mejor no digo :p

Vaya que esta guapo el tío, yo con él si pecaba. Jajajaja


Muchos besos mi querida Viv

Viviana dijo...

AAyyy mi querido Ben. Está bueno sólo pal pecado la verdaa. Ya ves que el tipo es bastante mujeriego. Para verlo está muy bien. Y para oirlo, jeje.

Edmundo Dantés dijo...

¡Jajajaja! Que divertido.

Empieza bien este fin de semana al leer las aventuras de esa camioneta llena de "adolescentes cuarentonas"

Un placer leerte.

¡Que tengas un excelente fin!

doña Jimena dijo...

Viviana: Ahh, post deja vu! Cuando era muy, muy joven acompañé a mi mamá y hermana a verlo al auditorio nacional. Uy, fue hace mucho, porque además me llevaron porque no había con quien dejarme y recuerdo que al señor le daba por ponerse a platicar de que habían nacido sus gemelos (o gemelas?recuerdos borrosos) claro, cuando todavía era un señor-joven respetable y no se había convertido en mujeriego loco. Ahh y luego otra vez, con la misma madre, hermana y tías (si, todas sufren de la misma inclinación suya por el señor) a verlo en un palenque de -¿cual es el lugar que está cerca de Qro. donde hay ferias- Ah bueno, no importa el punto es que en aquella época era mas rancheron y todavía no le daba el asunto de las arracadas. Nunca supe que le pasó. No tengo nada contra él pero no debería usar pantalones de cuero porque no son favorecedores. ¿si sacó pantalones de piel? Porque no entiendo por qué lo hace. Creo que es culpa de Miami.

Ah y lo que te iba a decir es que es bien padre salir en bola de mujeres. Es como realmente muy disfrutable, uno se siente mucho mejor… y sí, seguir a una persona en el coche es difícil (no es que yo lo haya intentado)
Saludos!!!

Miguel Cane dijo...

¡AY QUE OSSSSSSSSSSSSSO!

No digo más.

Yo me puse así de loquito, pero por Morrissey.

Ay esto de ser faaaans
(así, en plural)

Besos, manís!

luz de luna dijo...

Oh! My Goddness! Ya me veo yo en el concierto de Bose en el Gibson este 29 de febrero! Yeah!

Libradita dijo...

Que maravilla!! a mi me pasa lo mismo con Miguel Bose, y si, si le he grutado varias veces que me haga un hijo pero nada... no se deja.
Que bueno que te divertiste tanto.

Cuquita La Pistolera dijo...

jejeje, ¿de veras le gritabas "Alejandro, soy yooooo".?
Es bueno conservar algo de la adolescencia: la capacidad de divertirse al máximo, que muchos adultos pierden...
Besos

Anónimo dijo...

que chido te la hayas pasado bien!!!! a mi casi no me gusta alejandro (musicalmente) pero aaaaaayyyy!!!!! que lindo es fisicamente


saludos, tu blog me pone de buen humor!!!!

Viviana dijo...

Edmundo: Fue muy chistoso y divertido realmente. ¡Saludos!

Doña: Son gemelas. Si es un cusco de lo pior. Y sí. Usó los pantaloncillos de piel. No tengo ninguna queja acerca de esos pantalones. Creo que es el único ser en este planeta al que le quedan bien.

Miguelillo: Jeje. No me importó perder la cordura la verdad.

Luz de luna y Libradita: ¡Yo también voy a ver a Bosé! El 18 de abril en el auditorio. Otra vez con las viejas argüenderas. ¡Saludos!´

Mi cuquis: Si. Era yo ¿Qué no salió publicado en los periódicos? Jeje. Saludos.

Edith: Gracias. La verdad es que Alejandro ha sido un gusto adquirido. Pero creo que llegó para quedarse como la música del diez veinte.

Senses & Nonsenses dijo...

a mí también me gusta.
como cantante menos, bueno, su música... que no es la mía.

saludos.